06/10/2008
Los Bicentenarios abren VivAmérica en Madrid.
El debate “Iberoamérica en la hora del Bicentenario” inaugura en Madrid la programación del Festival VivAmérica. Resumen en vídeo
con la presencia del ex presidente del Gobierno y embajador extraordinario para el Bicentenario de la Independencia de América, Felipe González, y el poeta y ensayista William Ospina, ante un auditorio repleto en la sede de Casa de América.
“Como una bendición” calificó el ex presidente español Felipe González la búsqueda de un modelo alternativo propio por parte de América Latina a la hora no sólo de enfrentarse a la “impresionante crisis mundial”, sino de vislumbrar la posibilidad de hacerse con un posicionamiento en el sistema global.
González, que actualmente es también embajador para el Bicentenario de la Independencia de las Repúblicas de Iberoamérica se refirió a este momento como “de gran oportunidad para Latinoamérica” y señaló la importancia de “realizar un cambio de modelo, pero no de sistema”.
“Si la búsqueda de un modelo alternativo propio, tras un diagnóstico previo de las actuales debilidades, pudiera concluir en el desarrollo de elementos de creatividad e innovación, América Latina tiene una fantástica oportunidad”, aseguró González.
El ex presidente llamó la atención, sin embargo, sobre la falta de comunicación y de sinergias entre los países latinoamericanos. De hecho, afirmó que en este continente “no se vive de cara al vecino sino que se le da la espalda”.
Por este motivo, insistió, resulta mucho más frecuente mantener relaciones comerciales con Estados Unidos que entre los distintos estados latinoamericanos. Felipe González aseguró que no hay razones materiales para que esto sea así, y destacó que si se hubieran creado las infraestructuras necesarias, se hubiera hecho más por la economía y la identidad común de la región que con grandes palabras. “Una buena carretera une más que veinte discursos ideológicos”, concluyó.
Por su parte, el poeta y ensayista colombiano William Ospina achacó a “los muros naturales del continente” los motivos que llevan a América Latina al “regionalismo”.
Desafíos, diferencias y oportunidades
“Nuestro principal desafío es dialogar más y conocernos mucho mejor, no tratar de ser iguales”, apuntó el colombiano, autor de Las auroras de sangre, un texto sobre la lengua española y el descubrimiento de América.
Ospina, que está convencido que es la cultura la que más nos une y acerca nuestras identidades mientras que la economía y la política han puesto siempre la zancadilla a este encuentro, señaló como “el verdadero problema latinoamericano la falta de una sociedad que ponga freno a todos los problemas que sufren los países –corrupción, narcotráfico, guerrillas- y defendió este momento de la celebración de los Bicentenarios como gran desafío y oportunidad para los latinoamericanos de hacer balance de los 200 años de independencia y huir del victimismo aceptando las propias responsabilidades”.
Respecto a estas conmemoraciones, quiso destacar también el papel pionero de las repúblicas iberoamericanas. El estudioso señaló que los fundadores de éstas se propusieron siempre grandes retos, por encima incluso de las sociedades europeas del momento, y que éste fue uno de los motivos por los que se separaron de España, “dado que todo el continente vivió “un sueño de independencia y modernidad que hicieron imposible continuar bajo la corona española puesto que no la consideraban ni suficientemente europea, ni suficientemente moderna”.
De Obama al futuro, sin olvidar la Historia
Para Felipe González, la actual fusión que se produce en los países iberoamericanos es un avance de lo que será el mundo en un futuro “en especial si Barack Obama gana las elecciones estadounidenses”.
El ex presidente, que no abandonó en toda su intervención el actual problema económico que sufre todo el planeta – y que dijo también afectará por más que estén “desacopladas” a las economías latinoamericanas- se refirió al problema de liderazgo y recomendó en varias ocasiones repasar la Historia, para no hacer parecer “cíclicas” crisis que podían haberse gestionado mucho mejor “como puede verse tras más de ocho años de gobierno de Bush”.
Trinidad Jiménez, que moderó este diálogo entre González y Ospina, quiso preguntar sobre la oportunidad de recoger esas identidades comunes para trabajar y homologar los sistemas políticos y poder hablar en algún momento de Iberoamérica como un sistema fuerte en el escenario global.
El embajador para el Bicentenario de la Independencia de las Repúblicas de Iberoamérica aseguró que los elementos comunes para los pueblos latinoamericanos son los culturales y que la única certidumbre que hay hoy globalmente es que “la cosa está muy mal”. Y también que aunque América Latina está menos mal y además no es responsable por una vez de la crisis y tienen algunos elementos para disminuir el efecto de ésta en sus economías, ya está siendo afectada por ella dado que “han disminuido las remesas de los inmigrantes que sacaban de la pobreza a muchas familias y las tasas de interés de países tan valorados como Brasil, ya están subiendo.”
Tanto Felipe González como William Ospina concluyeron la inauguración apostando por un mayor diálogo entre los latinoamericanos APRA potenciar su identidad común y el desarrollo de sus economías y sociedades.
“Estamos teniendo éxito, y lo están teniendo también Colombia o Brasil, apostemos por lo que la apuesta debe de ser el intercambio de nuestras experiencias y también de nuestro errores históricos”, concluyó el ex presidente González.
Ada Aparicio Ortuñez | Madrid

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