08/10/2008
“Latinoamérica aspira a mirar un 2020 de equidad e igualdad de oportunidades con unas políticas culturales inspiradoras que agiten la creatividad de los artistas”, defendió Galo Mora Witt, ministro de cultura de Ecuador, que participó junto a su homónimo de Paraguay, Ticio Escobar, en el conversatorio sobre la creación y la gestión de la cultura en Madrid.
Luis Eduardo Aute presentó y moderó este encuentro en el que la cultura y la gestión que los estados hacen de ella fueron los protagonistas en Casa de América.
Con un aforo repleto y la presencia de personalidades de la política y la cultura, Aute dirigió la conversación hacia los vínculos entre la gestión cultural y la creatividad así como el hecho de compaginar las identidades culturales con lo público.
Para el político paraguayo, “pese a la burocratización de la palabra gestión en este ámbito, los derechos culturales se han tratado como una garantía de la libertad de pensamiento”. Escobar matizó que quizás se ha descuidado un poco todo lo que tiene que ver con la producción creativa del mundo de la cultura a favor de ésta como productora de bienes.
Cambio cultural y participación
Para Galo Mora “el primer problema en el espacio cultural está en asumir quienes somos hoy y ver quienes éramos ayer”. El ministro de Ecuador –antropólogo, músico y experto en Derecho y Literatura- señaló que el motivo del encuentro mismo no tendría sentido si los condicionantes de América Latina fueran los mismos que hace 25 años.
“América Latina responde hoy a otras necesidades y fundamentos”, subrayó Mora que se refirió expresamente a la censura y a la falta de utilidad de algunas políticas culturales que había hecho que determinados países fueran culturalmente “invisibles”.
Para el ministro ecuatoriano el cambio cultural debe manifestarse en una Administración que haga que la burocracia no sea tan “pesada” y que el Ministerio sea el “viento y el aire que agite el cometa creativo de los artistas”.
Esta libertad y creatividad debe llevar a cabo políticas que apoyen la memoria y eviten la invisibilidad y la segregación cultural, defendió también Galo Mora. “Se trata de provocar, despertar la curiosidad de la gente para lograr que sean mejores seres humanos”, concluyó.
Religión-Política-Cultura
En palabras del ministro de Paraguay, el Estado lo que debe hacer es actuar y proteger la cultura más vulnerable. Escobar se refirió expresamente a las leyes del mercado y dijo que “hay que regular y proteger formatos que no sobrevivirían sin el apoyo público”.
Con esto se refirió a producciones minoritarias y también a la lírica pasando por el cine que no proviene de Hollywood. “Se trata de recuperar cierta asimetría”, matizó, y llamó especialmente la atención sobre el tema del idioma guaraní.
“El mayor factor discriminador social en Paraguay no es la clase, la religión o la economía, sino que es el idioma, por lo que es necesario apoyar el bilingüismo para que todos los ciudadanos tengan iguales derechos”.
El indigenismo y la religión también fueron temas a los que aludieron ambos políticos. Para Galo Mora, que se refirió a una “teología de la solidaridad”, la constitución ecuatoriana es la primera que refrenda derechos de la naturaleza gracias a esa visión religiosa de la paz en la tierra “que es una aportación indígena”, aseguró.
Ticio Escobar por su parte señaló que Fernando Lugo mantine una buena relación con la Iglesia y que ha conservado “sin ningún dogmatismo” un cierto pensamiento de la teoría de la liberación.
El cantautor español Aute concluyó insistiendo en la idea de que “Latinoamérica será el motor y la locomotora de la ilustración cultural que sirva para que todos dialoguemos en una única lengua: la del conocimiento y por ende, de la solidaridad.”
Ada Aparicio Ortuñez | Madrid

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